Grabado de 1888 que muestra un supuesto “misionero cristiano” asomándose más allá del límite de la Tierra, representada como una superficie plana cubierta por la bóveda celeste.

Creer es ver y ver es creer

Uno de los primeros pasos decisivos en cualquier proceso que nos permita aprender cómo pensar de manera diferente es empezar a cuestionar nuestras propias suposiciones y los modelos mentales que utilizamos.

P ¿Qué estamos dando por hecho?

P ¿Qué “hechos” estamos interpretando para alcanzar nuestras conclusiones y por qué?

P ¿Cómo pueden los modelos mentales y las metáforas que usamos influenciar nuestro entendimiento de la situación a la que nosenfrentamos?

La mayoría de la gente piensa que la percepción es el simple acto de abrir los ojos y ver lo que hay allí afuera, un mundo de hechos claramente observables que constituyen la “realidad”. Este no es el caso. Neurocientíficos y físicos cuánticos coinciden enque cada acto de percepción también contiene un acto de concepción. El observador y sus métodos de observación afectan a lo que es observado. La realidad se muestra de maneras distintas dependiendo de la manera de pensar y de la manera de ver que utilizamos, y de los modelos mentales que usamos para encontrar un sentido a lo que observamos.

Imagina que eres un antropólogo que se cruza con una tribu escondida en una esquina remota del mundo, y te encuentras con personas que hasta entonces no han tenido contacto con la modernidad. Los miembros de la tribu no verían el equipamiento que llevas, como tu cámara, tu teléfono móvil, o tus gafas de la misma manera que tú o que yo percibiríamos esos objetos. Las gafas, por ejemplo, serían simplemente “algo extraño sobre tu nariz”. Puede que las interpretaran como un adorno que denota tu posición en tu tribu.

Las palabras, los modelos mentales y la cosmovisión que utilizamos actúan como “ideas organizadoras” que nos ayudan a estructurar lo que vemos y a lo que prestamos atención. Estos procesos mentales dan forma a cómo vemos los sistemas y los procesos. ¡Con demasiada frecuencia confundimos el mapa con el territorio! Incluso la visión de los sistemas es en sí misma solo un mapa, una manera de ver relaciones e interacciones más claramente dependiendo de cómo definimos “el sistema encuestión”. En el mundo real todo está conectado e interactúa con todo lo demás, los límites se disuelven en lugares de encuentro e intercambio, tanto uniendo como separando diferentes aspectos del todo transformadores.

La mayoría de nosotros nos hemos encontrado en situaciones en las que discrepamos con alguien sobre cómo valorar cierta situación o cómo interpretar cierta reacción de otra persona. Si nos tomamos nuestro tiempo en prestar atención a las suposiciones básicas y a los modelos mentales que las personas están aplicando en elproceso de interpretación de una situación dada, y a hacerlo explícito, dichos conflictos se pueden resolver con más facilidad. Al menos, se hace posible “estar de acuerdo en discrepar” y aceptar que hay perspectivas o interpretaciones diferentes dependiendo de las creencias básicas, la cosmovisión y el sistema de valores que utilizamos para interpretar una situación dada. La estrategia de los Tres Horizontes presentada en el Capítulo 2 proporciona una metodología para hacerlo.

Muchos procesos de mediación y facilitación de conflictos se basan en ralentizarel proceso a través del cual pasamos de las observaciones a las interpretaciones y a las conclusiones, haciéndonos conscientes de que incluso en las observaciones inicialesya fuimos selectivos a la hora de elegir en qué fijarnos. La elección está influenciadapor nuestra cosmovisión dominante, la narrativa en la que vivimos nuestras vidas. Las técnicas de mediación como la Comunicación no Violenta invitan a las partesen conflicto a volver a lo que observan, a cómo les hace sentirse, y a qué necesidadespodrían tener respecto a la situación en cuestión. Si conseguimos que las personas estén primero de acuerdo en algún nivel de “realidad consensuada” en relación a la situación en cuestión, es mucho más fácil hacerles conscientes de sus creencias y suposiciones principales y de cómo estas les llevaron a interpretar o juzgar la situación de maneras diferentes. Ser capaces de cuestionar nuestras propias suposiciones y de prestar atención a cómo pensamos e interpretamos situaciones es una habilidad esencial para cualquiera que esté en una posición de liderazgo, y para cualquiera que quiera cocrear una cultura regenerativa.

La escalera de la inferencia es un modelo que nos hace prestar atención a la manera en la que pensamos y creamos y cómo reforzamos suposiciones y creencias. Desarrollado por primera vez por el profesor de Harvard Chris Argyris, el modelo subraya nuestra tendencia a confundir nuestra valoración de una situación dada con los supuestos “hechos” de la situación. El modelo ilustra cómo nuestras suposiciones dan forma a la manera en la que percibimos el mundo y la manera en la que sacamos conclusiones sobre cierta situación basándonos en nuestras suposiciones. La Figura 5 ilustra cómo las creencias y las suposiciones tienen un efecto decisivo sobre a lo que elegimos prestar atención. Ofrece una serie de preguntas que podemos plantearnos a nosotros mismos para ser más conscientes de este proceso.

La escalera de la inferencia explica de manera simplificada la forma en la que seleccionamos ciertos datos de los hechos observables que tenemos delante. Luego añadimos significado a estas experiencias, que a su vez, influencian las suposiciones quehacemos, y cómo sacamos ciertas conclusiones que dan forma a nuestras creencias sobre el mundo. Estas creencias guían la manera en la que respondemos a situaciones y en la que actuamos en el mundo. Y lo que es más importante, la escalera de la inferencia subraya que existe un “bucle reflexivo” a menudo ignorado, a través delcual las creencias que formamos, basadas en experiencias pasadas y en el condicio-namiento cultural, influencian realmente los hechos a los que en principio elegimosprestar atención. Nuestro sistema de creencias dominante y nuestra cosmovisión influencian en gran medida qué datos o interpretaciones alternativas, posiblementeimportantes, elegimos ignorar.

Al hacernos más conscientes de los diferentes pasos que damos en la escalera, podemos cuestionar nuestras propias suposiciones, conclusiones y creencias y las de otros. Esta es una lista de preguntas que podemos utilizar cuando guiamos a individuos o grupos de personas a través de su propio proceso de razonamiento y de alcanzar propuestas para la acción. Estas nos invitan a aplicar la “escalera de la inferencia” a nuestras propias perspectivas y a las de otros:

P ¿En qué hechos observables y experiencias estoy basando mi razonamiento, y hay otros hechos a considerar?

P ¿Cómo y por qué elijo ciertos datos y considero que otros son menos relevantes?

P ¿Cuáles son las suposiciones subyacentes que estoy utilizando, y son válidas? (¿En qué suposiciones subyacentes me baso para juzgar su validez?)

P ¿Qué creencias sustentan mi perspectiva y cómo han influenciado estascreencias en lo que observo y en qué datos elijo?

P ¿Por qué estoy proponiendo seguir este procedimiento y qué alternativaso acciones complementarias deberíamos/podríamos considerar?

Pasar por el proceso de cuestionamiento consciente de las distintas perspectivas enun grupo que se enfrenta al desacuerdo podría no resolver el conflicto completamente, pero seguramente ayudará a comprender mejor las distintas perspectivas. Esta comprensión aumentada de las perspectivas múltiples puede ayudarnos a formar un entendimiento más sistémico del tema, lo que a su vez podría ofrecer una oportunidad para descubrir puntos comunes (necesidades, valores y creencias compartidas) que puedan ayudarnos a avanzar en los temas de una manera más inclusiva y parti- cipativa. Podría ayudarnos a actuar con más sabiduría al enfrentarnos al desconoci- miento y a la incertidumbre.

Según mi propia experiencia facilitando y formando parte de dichos procesos de “cuestionamiento profundo”, simplemente hacer estas preguntas para aclarar las diferentes perspectivas y las suposiciones que nos influencian puede ayudar a abrir una salida hacia la resolución de lo que inicialmente se percibió como un conflicto irreconciliable. Esto permite a las personas ver su propia “cuestión” dentro de un contexto más amplio, la perspectiva de sistemas íntegros que incluye “cuestiones” múltiples. Simplemente ser escuchado, valorado y reconocido puede generar una voluntad de comprometer las propias necesidades en un intento colaborativo de reconocer y abordar las necesidades de otros y de la salud, bienestar y resiliencia del sistema como un todo. Este es un paso importante para avanzar hacia culturas regenerativas.

[Este sub-capitulo es un extracto del libro Diseñando Culturas Regenerativas de Daniel Christian Wahl, publicado en Castellano por EcoHabitar, 2020.]

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Daniel Christian Wahl — Catalizando la innovación transformadora frente a crisis convergentes, asesorando en el diseño de sistemas regenerativos completos, liderazgo regenerativo y educación para el desarrollo regenerativo y la regeneración biorregional

Autor del libro de renombre internacional Designing Regenerative Cultures (Triarchy Press, UK, 2016)

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Catalysing transformative innovation, cultural co-creation, whole systems design, and bioregional regeneration. Author of Designing Regenerative Cultures

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